El pueblo mursi habita el valle bajo del río Omo, en el suroeste de Etiopía, y combina actividades pastoriles y agrícolas adaptadas a un entorno cambiante.
Sus modos de vida han sido afectados por políticas estatales, áreas de conservación y grandes proyectos hidroeléctricos y agrícolas. Estas transformaciones alteran el acceso al agua y a zonas de pastoreo.
Los discos labiales usados por algunas mujeres adultas son el elemento más difundido fuera de la comunidad, pero no resumen la complejidad de su vida social. La obra los incorpora como parte de una composición gráfica.
Este texto ofrece contexto general. Cada pueblo reúne comunidades, territorios y experiencias diversas; la obra es una interpretación artística y no una representación total de su cultura.