La Tolita designa una tradición arqueológica desarrollada en la costa del actual Ecuador y Colombia, conocida por su metalurgia y cerámica de gran complejidad.
Sus comunidades florecieron aproximadamente entre los últimos siglos antes de nuestra era y los primeros siglos de la era común, en ambientes de manglar, estuario y bosque húmedo.
El llamado Dios Sol se inspira en piezas y motivos atribuidos a esta tradición. El nombre es una interpretación moderna: su significado original no puede establecerse de manera definitiva.
Este texto ofrece contexto general. Cada pueblo reúne comunidades, territorios y experiencias diversas; la obra es una interpretación artística y no una representación total de su cultura.