Yanomami reúne comunidades indígenas que habitan una extensa zona de selva entre Venezuela y Brasil, articulada por ríos, bosques y redes de parentesco.
Sus territorios han sufrido invasión minera, epidemias y contaminación, frente a las cuales organizaciones yanomami mantienen una activa defensa de la vida y la autonomía territorial.
Las varillas y la pintura facial aparecen en el retrato como líneas de simetría. Sus usos reales responden a situaciones y comunidades específicas y no constituyen una imagen única del pueblo.
Este texto ofrece contexto general. Cada pueblo reúne comunidades, territorios y experiencias diversas; la obra es una interpretación artística y no una representación total de su cultura.